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DISRUPTIVE MOOD DYSREGULATION DISORDER

(ORGANIC AFFECTIVE DISORDER)
Trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo

LO QUE NECESITA SABER:

¿Qué es el trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo? El trastorno de desregulación disruptiva del estado de ánimo (DMDD, por su sigla en inglés) es una condición que hace que su hijo tenga arrebatos o estallidos emocionales. Desregulación significa que su hijo tiene problemas para evitar o detener los estallidos. El DMDD comienza entre las edades de 6 a 10 años y puede continuar durante varios años. El riesgo de DMDD es mayor en los niños varones y en los niños y niñas que tienen problemas de concentración, como el TDAH.

¿Cuáles son los signos y síntomas del DMDD? Su hijo puede presentar cualquiera de los siguientes signos y síntomas durante al menos 1 año:

  • Arrebatos de ira por lo menos 3 veces a la semana, y la reacción parece ser extrema

  • Se siente muy triste, enojado o irritable, o a veces extremadamente feliz

  • Estallidos o problemas de conducta en al menos 2 lugares, como el hogar y cuando está con sus amigos

  • Dificultad para concentrarse debido a su irritabilidad

  • Dificultad para conservar amigos debido a su comportamiento irascible o agresivo

¿Cómo se diagnostica el DMDD? El médico de su hijo a hablará con usted y su hijo. Infórmele al médico sobre los arrebatos de su hijo. Incluya la frecuencia con que ocurren y qué tiende a desdencadenarlos. Infórmele al médico cómo usted y otros cuidadores reaccionan ante los arrebatos. Si logra que el niño se calme, dígale al médico qué cosas funcionan y cuán rápido funcionan. Se pueden realizar pruebas para descartar otras condiciones que pueden causar los síntomas de su hijo.

¿Cómo se trata el DMDD? Los médicos de su hijo desarrollarán, con su colaboración y la de su niño, un plan individualizado. El plan se diseñará de acuerdo con las necesidades de su niño y su familia.

  • Se podría tratar con terapia de comportamiento que se utiliza para ayudar a sus hijo a encontrar nuevas formas de expresar sus emociones. Su hijo puede trabajar con un terapeuta solo o toda la familia puede asistir a las sesiones de terapia. Los terapeutas pueden ayudar a su hijo a hablar acerca de cualquier cosa que le cause frustración o irritabilidad. Los miembros de la familia pueden expresar sus sentimientos sobre los arrebatos de su hijo.

  • Entrenamiento de los padres es terapia que se ofrece para ayudar a los padres a desarrollar habilidades y estrategias para manejar los arrebatos. Es importante que usted aprenda tanto como pueda sobre el DMDD. Esto le ayudará a manejar los arrebatos de su hijo y desarrollar maneras de prevenir estallidos en el futuro. Los terapeutas pueden enseñarle maneras de interactuar con su hijo sin provocar su ira o un arrebato. Es posible que también se le enseñe cómo crear un sistema de recompensas. Las recompensas por evitar los estallidos pueden ser más eficaces que los castigos impuestos por los estallidos.

  • El entrenamiento con computadora puede ayudar a su hijo a cambiar algunos pensamientos que pueden provocarle irritabilidad. Los niños con DMDD pueden pensar que las expresiones faciales las otras personas son de enojo cuando en realidad no lo son. Se ha diseñado un entrenamiento por computadora para ayudar a su niño a ver las expresiones como felices o neutrales. Con el tiempo, esto puede ayudar a su hijo a evitar irritarse cuando esté con otras personas.

  • Medicamentos pueden administrarse para ayudar a su niño a controlar su concentración, enojo o depresión. De todos modos, su hijo deberá seguir asistiendo a terapia. No se pretende que los medicamentos sean el único tratamiento. Su hijo puede necesitar probar más de un tipo de medicamento hasta encontrar el que funcione mejor. Los medicamentos comunes utilizados para ayudar a manejar el DMDD incluyen los estimulantes y los antidepresivos. Usted tendrá que asegurarse de que su niño tome estos medicamentos exactamente como se le indique. En raras ocasiones los antidepresivos pueden aumentar los pensamientos suicidas en los adolescentes.

¿Qué puede hacer para brindarle apoyo a mi niño?

  • Mantenga la calma y brinde contención. Puede sentirse frustrado o enojado con su hijo por sus arrebatos. Es importante que mantenga la calma. Una respuesta enojada de su parte puede hacer que el estallido de su hijo sea aún peor. Una vez que su hijo vuelva a estar tranquilo, converse con él acerca de lo que provocó su estallido. Es posible que empiece a ver un patrón de conducta. Registre los detalles del estallido, incluyendo lo que que sucedió y lo que su hijo dice sobre el episodio. Tome nota de cualquier patrón que observe. Traiga este registro con usted a cada cita de seguimiento con el médico de su niño.

  • Sea consistente. Su hijo necesita conocer las reglas que se espera que siga. Un ejemplo de una regla es limitar el tiempo de computadora o TV a 1 hora diaria. La regla puede ayudar a evitar que su hijo se enoje cuando le diga que apague la computadora o la TV. Todas las personas que cuiden a su hijo deben conocer y seguir las mismas reglas. Asegúrese de que cada persona sepa cómo trata usted de calmar a su hijo durante un arrebato. Dígale a los cuidadores que le informen de cada estallido que tenga su hijo cuando usted no esté presente. Registre dónde estaba su hijo, qué sucedió y cómo el cuidador manejó el arrebato.

  • Hable con los directivos de la escuela de su niño. Los maestros y directivos de la escuela de su niño deben saber que su hijo tiene DMDD en caso de que un arrebato tenga lugar en la escuela. Explíqueles qué situaciones tienden a provocar los estallidos, y qué ayuda a calmar a su hijo. Es posible que los directivos tengan que establecer reglas u otras medidas de seguridad para garantizar la seguridad de su hijo y de los demás.

  • Ayude a su niño a fijar rutinas sanas. Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente todas las noches. Su hijo puede ser más propenso a estar irritable o frustrarse si no duerme lo suficiente. Las rutinas como el sueño, comidas, tareas y tiempos de juego regulares pueden ayudar a su niño a sentirse seguro. El ejercicio regular puede ayudar a mejorar la energía y los estados de ánimo de su hijo.

Llame al 911 en caso de presentar lo siguiente:

  • Su hijo se lastima o lastima a otra persona.

  • Su hijo amenaza con hacerse daño o hacer daño a otra persona.

¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi niño?

  • Su hijo parece deprimido o le dice que a menudo se siente deprimido.

  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su hijo. Infórmese sobre la condición de salud de su niño y cómo puede ser tratada. Discuta opciones de tratamiento con el médico de su hijo, para decidir el cuidado que usted desea para él.